¿ES BUENO PARA LOS CORREDORES HACER PESAS?

 

 

 

 

 

 

 

Mucha gente considera que dos actividades físicas como son el running y el levantamiento de pesas son opuestas e imposibles de compatibilizar.

Es cierto que en algunas cosas son opuestas: mientras que cuando corremos estamos realizando una actividad aeróbica, donde tenemos un consumo de oxígeno elevado, mientras hacemos cualquier actividad de gimnasio, ya sea mover pesas o body pump, se trata de un ejercicio anaeróbico, prácticamente sin consumo de oxígeno.

En cualquier caso, sea cual sea la actividad que realices, te recomendamos siempre utilizar un buen pulsómetro deportivo como compañero de entrenamientos.

COMO COMPATIBILIZAR RUNNING Y PESAS

En una reciente charla a la que pudimos asistir, un campeón nacional de carreras de montaña fue preguntado por esta cuestión.

Concretamente, la preguntaron que si, bajo el supuesto de poder hacer ejercicio 5 días a la semana, recomendaba dedicar los 5 días a la práctica del running por completo, o bien combinar algunos días de entrenamiento de carrera con alguna otra actividad física que fuera complementaria.

La respuesta de este experimentado atleta fue rápida y sin dudarlo lo más mínimo: es mucho mejor combinar ejercicios.

Como ejemplo, explicaba su propio caso: empezó dedicando todo su tiempo de entrenamientos a correr, variando el tipo de entrenamiento entre cuestas, series, rodajes lentos y rápidos, y así poco a poco fue mejorando. Pero llegó un momento en que su rendimiento y sus resultados se estancaron.

Había conseguido un buen nivel, pero no conseguía acercarse a los mejores.

Después de leer e informarse sobre métodos de entrenamiento, decidió dedicar menos tiempo a correr a la semana y emplear un par de días a la semana en realizar diversos ejercicios de levantamiento de pesas.

Pese a correr menos horas y menos kilómetros a la semana, su rendimiento mejoró de forma espectacular y la mejora de los resultados le llevó incluso a ganar carreras y conseguir el título nacional de carreras de montaña.

La explicación es muy fácil y no tiene nada de extraño: gracias a combinar las carreras con las pesas, convertimos a nuestros músculos en más potentes y mejor preparados para la práctica del running.

Pese a correr menos kilómetros, la ganancia en potencia mejora con creces los resultados.

Esto es especialmente interesante sobre todo si eres un corredor de montaña, donde vas a necesitar la potencia muscular de una forma más destacada que sobre asfalto, tanto por las pendientes positivas y negativas que se encuentran durante los recorridos, como por los diferentes apoyos que se realizan sobre terreno irregular.

Otra ventaja importante es que una mayor potencia y masa muscular reduce la tensión que deben soportar las articulaciones debido al reparto del impacto entre músculos y articulaciones, con la consiguiente reducción de lesiones.