3 formas de animar una fiesta que parece decaer

3 formas de animar una fiesta que parece decaerNo hay nada peor que ser el organizador de una fiesta y ver como, sin saber por qué, esta empieza a decaer. De repente el ambiente se apaga, la gente parece estar mirando el reloj con demasiada frecuencia y comienzan a surgir las primeras insinuaciones de que quizás es hora de irse.

Como organizador te toca levantar el ambiente, así que tendrás que sacar la artillería pesada atacar con tus mejores armas para que la gente se anime, todo vuelva a coger ritmo y la fiesta alcance su máximo apogeo.

Trucos para que no decaiga la fiesta

Estos son algunos trucos que suelen resultar infalibles en todo tipo de fiestas. Anímate a probarlos y verás como realmente funciona:

1) Poner música de los setenta. Todos tenemos ese lado hortera que queremos disimular, pero en el fondo nos encanta Raffaella Carra cuando se trata de bailar. No dudes en pinchar uno de sus exitazos de los setenta y verás como pronto todos comienzan a bailar en grupo.

Puedes continuar con los Village People, o incluso con grandes éxitos de aquellos tiempos como el Abanibi Aboebe. Quizás te sorprendas viendo como el heavy más duro del grupo acaba bailando como loco en compañía del amante de la música tecno independiente y la chica más pija de la pandilla. Y todo ello a pesar de que en los años setenta, ninguno de ellos había nacido.

2) Organizar juegos de beber. Esta es otra arma bastante potente, aunque no es válida para todos los públicos. Para empezar, tiene que ser una fiesta de mayores de edad y en segundo lugar no se trata de que acaben por los suelos, sino de que lo pasen muy bien.

La bebida el elemento divertido en la fiesta

Previendo esta situación lo mejor es comprar vasos rojos de RedCelebration y organizar una partida de Beer Pong. Seguro que se apuntan y acaban celebrando un campeonato tremendamente divertido.

3) Karaoke. Cuando todo lo demás falla, siempre nos quedará el Karaoke. Y es que todos llevamos a un artista de la canción frustrado en nuestro interior y así que nos dan un micrófono no dudamos en demostrar que si no vamos a La Voz es simplemente porque no queremos.

Para evitar que algunos se vengan arriba y acaben convirtiendo la fiesta en su concierto personal se pueden fijar diferentes reglas, como por ejemplo ir cantando a turnos o hacerlo siempre en grupos de varias personas para que todos participen con rapidez.

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